.
sportinnovators.com
automovilismo
galerias de fotos
 

El automovilismo se define sencillamente como el deporte que consiste en manejar un auto. El origen de la práctica del automóvil, lógicamente, comienza a causa de los avances tecnológicos y de la invención del mismo.

Las primeras manifestaciones del deporte motor están ligadas a la infancia y el desarrollo del automóvil, pero el convencimiento de que las carreras sean la causa de un concreto impulso evolutivo en la técnica, la elección del motor de explosión, frente a los eléctricos o de vapor, representa ya una función selectiva de las primeras competiciones.

Para descubrir las primeras carreras de coches de motor, es necesario señalar que el primer auto propulsado por un motor de combustión interna se le atribuye a Siegfried Marcus, en 1875; aunque ya en 1770 Joseph Cugnot creó un auto con motor de vapor. Luego Karl Benz, a finales de 1885 (aunque era en realidad un triciclo motor) popularizó y promovió el desarrollo del automóvil.

En 1891, Levassor en colaboración con Panhard, crearon un coche con motor desarrollado por Gottlieb Daimler y August Otto, con muchos componentes de los que conocemos ahora, era un V2 (dos cilindros en V).

El rápido desarrollo de los coches durante la última década del siglo XIX literalmente obligaron a poner en juego cuál de éstos autos era más rápido, o simplemente el afán del ser humano por saber quién era el mejor.

Afirman las fuentes que la partida del nacimiento oficial del deporte motor remonta al 22 de julio de 1894, con la organización de la carrera París-Rousen. 21 hombres se colocaron en la salida de la primera carrera de autos de la historia (tras una convocatoria del diario Le Petit Journal).

Los autos, no jalados por caballos, seguros, maniobrables y económicos según las exigencias del reglamento. El reto, cubrir los 126 kilómetros que separa la capital francesa París, con Rousen. 10 de los 17 coches que culminaron la prueba que duró más de 6 horas fueron impulsados por gasolina, pero el ganador fue uno con motor de vapor: el marqués De Dion y su mecánico Georges Bouton inscribieron sus nombres como los primeros ganadores, con una medida de velocidad de casi 19 Km/h; aunque después éstos fueron descalificados por motivos inexplicables. Esto no mermó para nada la nueva competencia; al contrario, fue el centro de los comentarios de todo público. El éxito de la competencia obligó a los organizadores a repetir el plato el año siguiente.

En 1895 se corre la París-Burdeos-París, teniendo como ganador a Emile Levassor tras recorrer 1178 kilómetros; pero fue nuevamente descalificado de la misma forma que el primer ganador.

El 18 de diciembre de 1898 se registra el primer tiempo oficial hecho por un automóvil: Chaseloup-Laubat en la Jeantaud de propulsión eléctrica supera ligeramente los 100 km/h en una prueba de velocidad a un kilómetro lanzado, su medida de 103 km/h ha quedado firmemente grabada en la historia del automovilismo deportivo bautizando el RECORD. En 1899 Camille Jenatzy en el también eléctrico Jamais Contente bate por primera vez en la historia un récord de velocidad al registrar 105.84 km/h. Y más tarde los 120 km/h en 1902 con el vehículo de vapor de León Serpollet, hasta imponerse finalmente de forma categórica el motor de pistón de Mors y de Gobron-Brilli con 124 km/h y 136 km/h respectivamente.

En Italia en el mismo año, se corre la Turín-Asti-Turín, la primera carrera en aquellas tierras, que dio como ganador a un Daimler. Durante estos años se hicieron populares las carreras que unían ciudades, pero es sobre todo en Francia donde florece este deporte con una serie de carreras donde gradualmente la misma evolución de los medios va imponiendo unas reglamentaciones todavía inseguras, previstas por primera vez en la Copa Gordon Bennet, que puede considerarse la fundadora de las competencias reglamentadas. Paradójicamente en 1896 Levassor pierde la vida en el París-Marsella-París, que tuvo como ganador a su colaborador Panhard.

En las primeras grandes competencias de velocidad participan únicamente máquinas que han sido construidas específicamente para la carrera y, dado que los problemas técnicos que plantean una rápida evolución y renovación continua, hasta la fecha son el objeto fundamental de las carreras.

De ésta forma surgen los primeros autódromos; el deporte tiende a trasladarse de la carretera a la pista. Con todo, la base común de las normas técnicas sigue siendo la búsqueda de la velocidad y una potencia que sea la máxima posible en determinadas condiciones. Y la directriz general: una progresiva reducción de la cilindrada y el peso.

En 1900, se realiza en Francia (Lyon) el Primer Campeonato Internacional de Automovilismo, llamada Copa Gordon Bennet, en la que participaron 5 pilotos de cuatro países distintos. El primer ganador fue un Panhard francés, que mantuvo una velocidad promedio de 62 km/h.

Este campeonato duró hasta 1906, cuando empiezan a disputarse las carreras conocidas como Gran Premio donde aparecieron marcas tan conocidas como Renault, Fiat o Mercedes-Benz. Las competencias empiezan a profesionalizarse y los fabricantes ya ven en las carreras de autos un medio de publicidad. Este Gran Premio lo vio nacer Francia, se realizó entre Le Mans, La Ferté-Bernard y Saint Calais. Los autos en dos días tuvieron que recorrer 1238 kilómetros dando 12 vueltas a un circuito triangular de 104 km. El húngaro Ferenc Szisz, a bordo de un Renault fue el vencedor con un tiempo de 12 horas y 15 minutos, sacándole cuando menos 32 minutos de ventaja a los 17 pilotos (de 32) que completaron la carrera. El dominio del húngaro fue tal que desde la tercera vuelta ya lideraba la carrera.

El avance de las carreras de autos se hizo incontenible. Las ventajas publicitarias al ganar una carrera eran impresionantes. En poco tiempo se realizarían rallies de corto, mediano y largo alcance.

El primer Rally-Raid fue en 1906: París-Pekín cuyo ganador fue el príncipe Scipion Borghese junto con el periodista italiano Luigi Barzini luego de más de dos meses de competencia. Inglaterra no podía quedarse atrás, y en 1907 en Brooklands se construye el primer circuito permanente de la historia (un circuito oval de curvas peraltadas).

El 12 de febrero de 1908 se inicia la primera carrera automovilística Intercontinental Nueva York- París. Participaron seis coches, resultando ganador el norteamericano Thomas Flyer, que llegó a París el 30 de julio, luego de recorrer 21,470 kilómetros en 169 días. Norteamérica se convertiría en una potencia automovilística poco tiempo después, cuando en 1909 se construyó el mítico circuito de Indianápolis de 4023 metros de longitud, disputándose la primera versión de las 500 Millas de Indianápolis en 1911 dando como ganador a Ray Harroue en un Marmon Wasp de 6 cilindros a un promedio de 120 km/h.

Entre las dos guerras mundiales, el deporte prosperó enormemente en Europa y Estados Unidos. Se construyeron numerosos circuitos y se desarrollan coches mejores y más rápidos. Después de la II Guerra Mundial el crecimiento y la popularidad del deporte motor se incrementaron y se celebraron muchas más carreras. Comienzan a realizarse las de circuito cerrado, las de Turismo de carretera, autocross, dragsters, sobre pista de hierba, karts, rallies, a campo traviesa, slalom, entre otros, es un deporte en crecimiento. En 1946 comienza a funcionar oficialmente la FIA (Federación Internacional de Automovilismo).

Con el transcurso de los años las competencias fueron creciendo, los autos perfeccionando, los pilotos se hicieron cada vez más profesionales. En los años de la pre-guerra surgieron los hombres legendarios, las míticas carreras y todo el ambiente que daría pie a las competencias actuales.

Pero siempre debemos tener presente los inicios y el afán del hombre de competir con un elemento hecho por él mismo: EL AUTOMÓVIL

 

 

 
 
 

 

 

 

.